Cuando escuchamos la palabra Australia es fácil pensar en playas soleadas, canguros, animales exóticos y naturaleza por doquier. Sin embargo, dentro de ese asfixiante calor australiano, existe una ciudad que ha sabido sobrellevarlo de la forma más original e inesperada: con construcciones subterráneas.

Coober Pedy es una pequeño pueblo en el que la temperatura en verano puede sobrepasar los 40°C, es por ello que gran parte de su población ha decidido establecerse bajo tierra en hogares denominados doguots.