Siempre salvaje, siempre verde. Irlanda es una tierra de tipos duros, pizpiretas pelirrojas, cerveza a borbotones y leyendas. Pero, sobre todo, es un país rural, un lugar donde la gente es más feliz entre castillos en ruinas, bajo tejados empinados y sobre costas enfadadas. Y también conviviendo con los bosques y los queridos Leprechauns, esos duendecillos con tan mala leche como capacidad de enternecer. Buscándolos se llega a estos pueblos que, de paso, se acaban convirtiendo en el mejor ejemplo de lo que se puede encontrar en la Eire católica.

¡Ay Gales! Con ese halo de ruralismo y ese sambenito a cuestas de ser una especie de marca blanca de Inglaterra o de Escocia. Puede que le falte su William Wallace o un poco de nacionalismo anti ‘God save the Queen’ para ganarse una reputación que subraye su esencia salvaje. Porque a Gales solo se llega con el propósito de ir en busca de abadías abandonadas y castillos de piedra. Nada de ciudades, de Abbey Roads ni de bolsitas del Harrods. Todo comienza y acaba en sus pueblos y aquí están los 10 mejores para demostrarlo.

Bibury, Stratford-upon-Avon, Bourton of the water… y así hasta diez pueblos hemos elegido para formar parte de nuestra lista de pueblos bonitos de Inglaterra, pero podríamos haber incluido muchos más, porque repartidos por todo el país hay numerosos rincones que merecen conocerse, ya sea por el encanto medieval de sus calles, el paisaje que lo rodea, su emplazamiento, sus casitas de piedra con tejados de paja o de pizarra… Este es un retrato fotográfico de algunos de los enclaves británicos más pintorescos, porque más allá de sus grandes ciudades, hay otros rincones esenciamente rurales y aislados a los que nada más verlos apetece escaparse.

Nuestra imágen ideal de una villa Europea es de un lugar tomado de una postal que trasmita serenidad y armonía. Por años muchas de estos pueblos y villas estuvieron ocultas al ojo del turista, pero a medida que se hacen conocidas muestran una Europa llena de belleza, done los viajeros pueden encontrar paisajes que quitan el aliento.